¿Qué puede (y debe) hacer una empresa para combatir el racismo?

En las últimas semanas, el mundo entero se ha visto afectado por una serie de manifestaciones cuya agenda era la lucha contra el racismo.
Tales hechos se desencadenaron tras la muerte de George Floyd, un hombre negro que murió asfixiado por un policía blanco en Estados Unidos.
En las redes sociales, los hashtags con #BlackLivesMatter y #BlackOutTuesday tomaron la cima de los temas relevantes e hicieron que
varias empresas y marcas se posicionen en el tema. Esto planteó una pregunta: ¿las organizaciones, de hecho, tienen acciones y
responsabilidades con temas raciales que van más allá de un post en la red social levantando una bandera efímera?

Los datos de varias encuestas muestran lo obvio: todavía existe un abismo de segregación racial en las relaciones laborales.
Según el Instituto Ethos, los negros ocupan solo el 6,3% de los puestos directivos y el 4,7% del directorio ejecutivo de las
500 mejores empresas de Brasil. Este número se agrava cuando destacamos a las mujeres negras, que tienen un número aún menos
expresivo, en el que solo el 1,6% son gerentes y el 0,4 son ejecutivas.

Otro estudio trata de comprender qué se debe hacer a nivel estatal y organizativo para que esa desigualdad pueda disminuir.
Eliane Conceição y Peter Spink, autores del artículo “¿Qué pie primero: gestión de la diversidad y acción afirmativa
en las empresas brasileñas?”, Señalan que la suma entre la falta de acciones estatales y la falta de prácticas de gestión
de la diversidad en las organizaciones refuerza la disparidad de discriminación racial en el lugar de trabajo.
También señalan que la mejor forma es que el Estado se posicione a través de acciones afirmativas,
obligando a las empresas a adoptar prácticas que apoyen la diversidad racial. Sin políticas como esta,
será bastante difícil combatir este problema. En Brasil, por ejemplo, todavía existe una carga de contraste
social por raza desde la época de la esclavitud, además de una fuerte incredulidad entre la población de que el racismo no existe.

Es por eso que entrar en la ola de un movimiento, por importante que sea, no es suficiente.
Postear una publicación con un hashtag que defienda una causa, sin que su marca o usted como individuo tengan suficiente propiedad sobre el tema,
es necesario para debatir por qué movimientos como este son importantes, es levantar un estándar de apariencias.
Hablar de racismo es necesario y hay que discutirlo dentro de las empresas con los empleados para que los actos
racistas dejen de producirse como una lamentable situación común.

¿Y cómo empezar a hablar? ¿Quien habla? ¿Donde empezar? Todas las personas con una voz activa pueden (y deben)
ser líderes de las agendas sobre diversidad e inclusión. Dentro de la estructura de las empresas,
es principalmente el papel de los líderes, RR.HH. y socios, ser activos en apoyar y acoger estas causas, además de aportar estas pautas para agregar valor con información relevante. Conferencias con invitados que se apropian de la causa,
círculos de conversación, investigación interna, campañas de participación y difusión de información para romper el ciclo de prejuicios estructurales.
Los caminos para que cada uno haga su parte son lo más diversos posible.

Todavía queda un largo camino por recorrer antes de que podamos decir que existe igualdad racial en el mercado laboral.
Es fundamental, especialmente en este momento, que las organizaciones reflexionen sobre sus acciones,
den voz y espacio a los negros y ayuden a construir una nueva realidad y no solo otro hermoso discurso.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *